Inés:
Chicos venid, que Sara se ha hecho daño.
Los
chicos vinieron
Carlos:
Pero si esta bien.
María,
Sara, Ari y Inés: ALATAQUEEE
Empezamos
a tirar bolas de agua a todos los chicos. Los chicos empezaron a correr y
nosotras empezamos a perseguirles. Empezaron a esconderse. Yo seguí a Blas y le
buscaba lentamente para que no me diera un susto. Pero él lo consiguió me
asuste y sin querer se me cayo el globo al suelo y se exploto y no tenia más y
fui hacia más pero él fue mas rápido y los cogió el y yo empecé a correr contra
dirección y me escondí detrás de un arbusto. Cuando él estaba cerca de donde
estaba me vino tos y me descubrió y me tiro un par de globos pero luego volví a
empezar a correr pero me cogió por la cintura y yo me gire hacia él. Estábamos
muy cerca, podía oír sus latidos, iban súper rápido. Nos estábamos mirando
durante unos segundo, que esos segundos fueron geniales para mi.
David:
A por ellos.
Todos
nos estaban tirando globos hacia nosotros. Nos tuvimos que despegar y cuando
acabaron Blas me tiro el último que tenía. Los chicos se fueron hacia donde
estaban las tiendas y las chicas me empezaron a preguntar cosas.
Sara:
Sois novios?
Inés:
Os habéis liado?
Sara:
Que ha pasado?
Ari:
Dejadla en paz, cuenta todo lo que ha pasado.
María:
Que me estaba siguiendo y cuando me cogió me cogió por la cintura y me gire,
nos estábamos mirando.
Inés:
Uiii aquí hay algo.
María:
Esta noche iré a dar una vuelta con el.
Sara:
No te preocupes nosotras estaremos con los otros.
Nos
fuimos hacia la furgo. Ya se estaba haciendo de noche. Encendimos una hoguera y
nos sentamos alrededor.
Dani:
Poneros más cercas del fuego, que estáis mojadas y no queremos que nadie se resfríe.
María:
Voy a coger la comida.
Yo me
fui hacia donde tenía mi comida, entre en la tienda y alguien con su sobra me
tapo la luz. Era Blas, yo estaba sentada de rodillas y él se sentó a mi lado.
Blas:
Creo que nos han dejado a medias.
María: A
medias de que?
Blas me
miró fijamente y yo a él, cada vez que le miraba me enamoraba más de él. Blas
se estaba cercando pero alguien nos interrumpió.
Carlos:
Hey, venga, que tengo hambre.
Yo me
levante y fui donde estaban los chicos.
María:
Carlos, nunca tienes paciencia?
Dijo
María riéndose.
Empezamos
a comer y vino Blas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario